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Luego aparecieron piedras más pequeñas que seguimos removiendo, hasta que asomó una capa de fango duro. Entre las piedras surgieron varias arañas similares a las más comunes en el resto del país, las que aparentemente viven muy bien en ese lugar. Proseguimos cavando y cuando el Ingeniero, que no confiaba mucho en mis deducciones, estaba a punto de amotinarse, comenzaron a aparecer trozos de cerámica de color amarillo, similar al material del jarro encontrado en la isla Skyring y expuesto en el Museo de Puerto Williams. Nuestro trabajo se continuó con las manos, para no destruir nada, y fuímos encontrando más trozos de cerámica, luego una tapa de bronce que tenía una inscripción a golpes: "BEAGLE 1830", y una cantidad de objetos cubiertos de barro y oxidados y trozos de tela con barro. Cavamos hasta que estuvimos seguros de que nada más había enterrado allí. Habíamos permanecido en la cumbre de la isla casi tres horas, la calma inicial había cambiado y se sentían las primeras ráfagas de viento.
Es así como fueron apareciendo 41 monedas y medallas de plata y bronce, con fechas desde 1784 a 1828, de Gran Bretaña, España, Alemania y Brasil. Una moneda de plata con perforación tenía grabada a golpes las letras W.M., las que corresponderían al Oficial Contador W. Mogg. Las medallas eran conmemorativas a la expedición de la BEAGLE y la ADVENTURE. Los demás objetos eran los siguientes:
Pocos meses después del encuentro de este testimonio logré conseguir el bitácora de la primera etapa de la comisión inglesa, entre 1826 y 1830 (con un yatista estadounidense que lo fotocopió en la Universidad de Harvard). Después de esto supe que había una copia en el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada.
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