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Por
el Contralmirante Sr. Roberto BENAVENTE.
En 1834 viajó a América, estableciéndose en Valparaíso, donde trabajó como representante de un Capitán bordelés, el Sr. Le Quellec, con quien se asoció en 1847, adquiriendo cuatro barcos de madera para hacer la travesía entre los puertos franceses del Atlántico y el litoral chileno, transportando carbón hacia Chile y salitre, cobre y guano hacia los puertos europeos, principalmente británicos, logrando que la empresa armatorial llegara pronto a ser muy próspera. Regresó a Francia en 1855, se casó en 1856, y estableció sucursales de su empresa americana en París, Bordeaux y Le Havre, regresando a Valparaíso.
En 1870 empezó a importar y a vender salitre en Francia, estableciendo almacenes en Dunquerque, Nantes, La Rochelle y Bordeaux. Durante la década 1870-1880, Bordes ordenó construir 27 barcos nuevos de 600 a 1200 toneladas entre los cuales conviene mencionar los siguientes nombres típicamente chilenos: Agustín Edwards; Cerro Alegre; Chañaral; Maipú; Quillota; Rancagua y Valparaíso. Con el enorme aumento de las exportaciones de salitre, en la década de 1880 Bordes ordenó la construcción de su primer velero de sobre 2000 toneladas: La Unión, de cuatro mástiles, que resultó muy apropiada para el transporte de salitre.
Poco tiempo después, sus hijos ordenaron la construcción del A.D.Bordes; el Pérséverance y el Tarapacá, similares a La Unión. En 1890, en vista del auge del salitre chileno, los hermanos Bordes ordenaron la construcción del primer velero de cinco mástiles. Este fue el famoso FRANCE, cuyo casco medía 110 metros de eslora y 14,60 metros de manga, con cinco mástiles de acero de 48,80 mts. de alto y capacidad para transportar 6200 toneladas de salitre. Mediante el empleo de cuatro grúas a vapor, este buque pudo establecer un récord en Iquique, donde descargó 5000 toneladas de carbón y cargó 5500 toneladas de salitre en once días, transformándose en el velero más grande y moderno del mundo. En 1895 la flota mercante alemana de Ferdinand LAEISZ inauguró el POTOSI, que logró superar las capacidades del FRANCE, y en 1902 el PREUSSEN, que en su época fue el velero más grande del mundo, siendo superado sólo por el alemán R.C. RICKMERS (1906) y el FRANCE II (1912), el mayor velero jamás construido en el mundo: 150 mts. de eslora, 17 mts. de manga, cinco mástiles y 6350 metros cuadrados de superficie bélica, lamentablemente perdido en Nueva Caledonia en 1922.
El crecimiento de la flota velera francesa se explica por la política de subsidios instituida en 1890 por el gobierno de Francia. La flota de A.D. Bordes e Hijos, que en 1870 disponía de 15 barcos de 16.830 toneladas de registro se incrementó en 1900 a 38 barcos con 119.560 toneladas, llegando en 1914 a tener 46 barcos con 163.160 toneladas de registro ocupando el primer lugar entre las flotas de veleros mercantes franceses y el segundo lugar entre las flotas veleras del mundo.
Valparaíso, Febrero, 2000 |