Roberto BENAVENTE Mercado
Contralmirante
Presidente Honorario
Cofradía Capitanes Cabo de Hornos de Chile
El
demonio de Hamburgo
Quienes se interesan por el tema de los grandes
veleros conocerán la importante contribución de los armadores alemanes,
franceses, ingleses y norteamericanos al desarrollo del comercio marítimo
durante los siglos XIX y XX.
Una de las flotas más famosas de veleros fue la alemana de
Ferdinand Laeisz, más conocida como la “Flying P-Line”, cuyas características
principales eran la calidad de sus buques y la capacidad profesional de sus
capitanes y tripulantes. Dicha flota recorría el mundo, pero la travesía más
difícil y peligrosa era la ruta de Europa a Chile, vía Cabo de Hornos, en busca
del salitre chileno.
Por esta razón, y de acuerdo a instrucciones del armador,
todos los capitanes de la flota de Laeisz que viajaban a Chile debían recopilar
los datos meteorológicos de tiempo, vientos y corrientes y compartir sus
experiencias entre ellos. El mismo procedimiento aplicaban los capitanes
franceses de la flota de Antoine Dominique Bordes, dando así un ejemplo de
compañerismo, solidaridad y espíritu marinero que, años más tarde, dio origen a
la fundación de la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos en Francia, en
1937, y a lo que se denominó “el Espíritu de Saint Malo”.
Los alemanes no sólo fueron destacados constructores de
veleros, sino que también tuvieron los mejores capitanes. Según Alan Villiers,
escritor australiano especialista en temas marítimos, el más famoso de todos fue
Robert Hilgendorf, conocido en su época como “el demonio de Hamburgo” ó “el
volador alemán”. Muchos excelentes y experimentados capitanes de esa flota le
dieron gloria y prestigio a la “Línea – P” por su extraordinaria habilidad
marinera, conocimientos y responsabilidad.
El capitán Hilgendorf pasó 33 años en el mar, 20 de los cuales
como capitán. Durante su carrera cruzó 66 veces el meridiano del Cabo de Hornos.
Entre 1881 y 1902 tuvo bajo su mando 9 buques de la “Línea – P”: PARNASS
(1881-1884); PARSIFAL (1884-1886); PROFESSOR (1887); PIRAT (1888); PERGAMON
(1888); PALMYRA (1890-1891); PLACILLA (1892-1894); PITLOCHRY (1894) y POTOSÍ
(1895-1902).
Como capitán del POTOSÍ marcó varios récords. Entre 1895 y
1901 cruzó el Cabo de Hornos 10 veces en viajes a las costas de Chile. En 1898
hizo el viaje de Chile a Inglaterra en 57 días y en 59 días el viaje de regreso,
cuando otros veleros demoraban entre 80 y 90 días. Hilgendorf alcanzó con ese
buque una velocidad tope de 19 nudos, siendo su mejor singladura de 376 millas
náuticas, lo que significa una velocidad promedio de 15,67 nudos durante 24
horas. Para lograr estos récords usaba las cartas de vientos y corrientes para
el Atlántico Norte y las recomendaciones náuticas del hidrógrafo estadounidense
Maury (más conocidas como Pilot Charts). Sus propios estudios de meteorología
marítima y oceanografía eran publicados en los anales de hidrografía y en otras
publicaciones alemanas de la época.
Después de 22 años de servicios en la “Línea – P”, el capitán
Hilgendorf se retiró, rechazando el nombramiento como capitán del PREUSSEN, el
buque más grande de la flota de Laeisz, que fue lanzado al mar el 30 de octubre
de 1903.
Su vida
Robert Hilgendorf nació en febrero de 1852 en
Schievelhorst, Pomerania, Alemania. Su padre era capitán de buques de carga
pequeños. Fue así que Hilgendorf aprendió marinería desde niño y a la edad de 12
años se le permitió conducir el cúter de su padre. Su primer embarque lo cumplió
a la edad de 15 años sirviendo en varios veleros y vapores que navegaban en el
Mar Báltico y en el Mar del Norte. Después de dos años fue reconocido como
“marinero calificado”, (able seaman ó AB), capacitado para ejecutar todos los
trabajos de cubierta y de reparaciones en el aparejo, velas, superestructura y
casco.
En 1873 fue llamado a servir como conscripto de la Marina
Imperial. A bordo de la fragata SMS ARCONA ascendió – debido a sus
sobresalientes habilidades – retirándose de la Armada con un grado de
reconocimiento a sus méritos y capacidades.
Finalizada esta etapa, Hilgendorf asistió a la Escuela de
Navegación en Altona, terminando sus estudios y exámenes con honores. Listo para
regresar al mar, se embarcó en la barca NAUTIK, donde puso en práctica sus
conocimientos teóricos, reemplazando frecuentemente a su capitán, que estaba
delicado de salud. En 1879 Hilgendorf rindió con honores su examen como Capitán
de Alta Mar y optó a un empleo en la flota de Ferdinand Laeisz, siendo aceptado
– a pesar de su juventud – como oficial, recibiendo su primer comando en 1881.
En 1901, después de un brillante desempeño en la flota de
Laeisz, se retiró de la Compañía siendo designado integrante de la Junta de
Inspectores Marítimos por la Comisión de Naves, Industria y Comercio, alcanzando
notoriedad por su experiencia en compañías de seguros marítimos.
El capitán Robert Hilgendorf falleció el 4 de febrero de 1937
a la edad de 85 años.
Otros aspectos de su vida
Siendo capitán de la “P – Line”, Hilgendorf propuso a
la Compañía la idea de construir un buque de gran tamaño para el tráfico a
Chile, idea que – al ser acogida – dio origen al navío POTOSI (4 mástiles en
cruz más un quinto con cangreja). Sus consideraciones, experiencia e ideas
tuvieron una gran influencia en el diseño del buque, fue Inspector Supervisor
durante la construcción y su primer Capitán.
El navío, de 111,7 mts. de eslora y 6.100 toneladas de carga,
absolutamente construido en acero, hizo 27 viajes de ida y regreso entre
Alemania y Chile, bajo el mando de cinco capitanes.
Al declararse la Primera Guerra Mundial, el buque fue
internado en Valparaíso. Al finalizar la guerra, el buque fue entregado a
Francia como compensación de guerra, pero este país no se interesó en
recuperarlo. En 1923 fue adquirido por la firma chilena González Soffia y Cia. y
rebautizado FLORA, que se perdió definitivamente en el Atlántico Sur como
consecuencia de un incendio del cargamento de carbón de Cardiff que traía con
destino a Mejillones, Chile.
Otro aspecto interesante de la vida del capitán Hilgendorf lo
constituye el diseño de un sextante para observaciones nocturnas de astros. En
efecto, en octubre de 1896, presentó el resultado de sus investigaciones a la
Asociación Náutica de Hamburgo en la forma de un sextante, confeccionado por la
firma C. Plath, de Alemania. El instrumento incorporaba un espejo de horizonte
de mayor tamaño que permitía ver un sector más extendido del horizonte. Incluía,
además, un anteojo objetivo más grande, con un mayor campo visual, lo que
permitía iluminar mejor el ojo del observador durante la noche. A pesar de que
los miembros de la Asociación consideraron que este sextante era “un paso
importante de progreso y un considerable adelanto respecto a los instrumentos
previos existentes”, el sextante no logró despertar suficiente interés, de modo
que la producción se suspendió y sólo se fabricaron unos pocos ejemplares, que
hoy constituyen piezas de valor para los coleccionistas.
Homenaje
póstumo
Por su trayectoria como capitán de veleros, el capitán
Robert W. B. Hilgendorf fue un marino excepcional y un personaje legendario y
casi de leyenda, siendo acreedor al respeto y consideración de todos los
capitanes de veleros de su época. Cruzó el meridiano del Cabo de Hornos 66 veces
y fue considerado posteriormente, por esta razón, el Cap Hornier más meritorio
de la historia.
Su aporte al diseño del navío POTOSI y su inventiva para
fabricar un sextante para observaciones nocturnas, confirman su capacidad
profesional y su dedicación a toda materia de interés para los marinos de todo
el mundo.
Su espíritu marinero, unido a sus conocimientos, capacidades y
habilidades profesionales, le permitieron ejercer con éxito el mando de nueve
buques de la “Línea – P”, cuya flota velera fue reconocida como la más
importante de su época.
Una fotografía del capitán Hilgendorf adorna la oficina de los
Cap Horniers chilenos en Valparaíso, la que fue obsequiada a nuestra corporación
por la delegación de Cap Horniers de Alemania que asistió al 51º Congreso
Internacional de Cap Horniers celebrado en Valparaíso en 1995.
Valparaíso, Noviembre del 2011.