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Vicealmirante Juan Carlos TOLEDO EL SALVAMENTO DEL "COPERNICO", POR EL SUBMARINO SIMPSON EN LA ENTRADA DEL ESTRECHO DE MAGALLANES El Buque Gasero COPERNICO de los Registros de Interoceangas navegaba en la entrada Oeste del Estrecho de Magallanes la noche del 17 de Diciembre de 1979, en su viaje No. 323 con 2.666 toneladas de desplazamiento, llevando una carga completa de gas metano con destino al norte de Chile. El bitácora de navegación registra las siguientes anotaciones: Guardia de Mar 20:00 - 24:00
A las 00:50 el Capitán Hugo Martínez ordena arriar 8 paños de cadena. El ecosonda no registra fondo. El Comandante del "Simpson", Capitán de Fragata Carlos Toledo de la Maza se aproximó al Copérnico. No tenía la obligación de salvar el buque, pues es sabido que ningún capitán puede poner en riesgo la seguridad de su nave para auxiliar a otra. La ley del mar sólo obliga a rescatar a los náufragos. Y ni siquiera esto se podía hacer dado el fuerte vieno, la escasa visibilidad y la corriente del Estrecho. En tal situación el Comandante Toledo decidió hacer todo lo posible por remolcar al Copérnico, comunicando al Capitán Manríquez que echara 2 líneas de remolque colgando por la proa, indicándole que su intención era recogerlos desde la popa del submarino con un par de hombres que saldrían a cubierta. El primer intento falló debido al gran abatimiento que experimentó el submarino al actuar la corriente en el momento de bajar la velocidad, yéndose encima del casco del Copérnico sin tocarlo, debido al aumento al máximo de poder de máquinas para escapar al riesgo. El comandante Toledo decidió efectuar un último intento, dadas las peligrosas condiciones de la maniobra y el riesgo que corrían los hombres de su tripulación sobre la cubierta del submarino, barrida por el agua del mar. Esta vez, a las 02:00, la maniobra resultó y las líneas fueron aseguradas en el submarino, que comenzó a arrastrar lentamente al Copérnico a 1.5 nudos hacia el centro del canal. Toda la noche y parte de la mañana, se mantuvo al remolque, hasta que, a las 10:00 AM se avistó a la M/N Galileo, también de Interoceangas. El informe del Capitán Manríquez al Sr. Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval relata: "Mi nave se encontraba al garete sin posibilidad de solución a falla máquinas, en la zona del Paso Largo, de noche, con viento muy fuerte, con corriente calculada en ese momento de 1.4 nudos y abatiendo mi buque rápido sobre la costa, alcanzando en el momento de la ayuda del Simpson a 500 metros de ella. Sin ninguna duda, la actuación del Sr. Comandante del Submarino SIMPSON, salvó la dotación y mi nave de la varadura. Las desastrosas consecuencias de ello son fáciles de imaginar, más aún en este tipo muy especial de nave cargada en ese momento con gas licuado" "Dada la formación que hemos recibido en nuestra Escuela Naval, la reacción del Sr. Comandante del Buque Armada es normal y, como ocurre en nuestra similar profesión, anónima. Sin embargo es mi deber destacar que la situación creada originó riesgo para auxiliar mi nave, ratificando la alta pericia profesional del Sr. Comandante y demostrando sus altos sentimientos de arrojo y valor". Así terminó esta historia inédita guardada en los archivos de la Marina Chilena. El Comandante Toledo, después Vicealmirante, fue presidente de la Sección chilena del Cabo de Hornos y entrega este relato a petición del Capitán Roger Ghys.
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