Contralmirante Roberto
BENAVENTE
Presidente de la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos - Chile.
Günther
Plüschow, aviador naval alemán, fue el primer ser humano que, pilotando un pequeño
avión, tuvo el coraje de sobrevolar el "temido Cabo de Hornos".
Participó activamente en la Marina de Guerra
alemana durante Primera Guerra Mundial y, finalizado el conflicto, orientó sus esfuerzos
para cumplir su más preciado deseo: conocer el confín de la tierra, esto es la Patagonia
y la isla de Tierra del Fuego.
Navegó alrededor del Cabo de Hornos en 1926 a bordo
del velero de 4 palos PARMA. Posteriormente, con el patrocinio de la Editorial Ullstein
logró financiar la adquisición de un cúter de 16 metros, el que fue bautizado FEUERLAND
(Tierra del Fuego). Por otra parte, la industria aeronáutica HEINKEL le construyó un
hidroavión BMW, monomotor, biplaza, equipado con un motor de apenas 250 HP, el que
recibió el nombre de TSINGTAU, apodado el CONDOR DE PLATA.
El cúter zarpó de Büsum, Alemania, en noviembre
de 1927, recalando en Punta Arenas a fines de octubre del año siguiente. Por otra parte,
el avión fue enviado desarmado en el buque mercante PLANET de la "Flying P-
LINE" y desembarcado en Punta Arenas en espera de Plüschow y su dotación, integrada
por cinco personas, para acometer la gran aventura: sobrevolar el Cabo de Hornos.
Después de un prolongado proceso de reconocimiento
de la ruta que se extiende desde Punta Arenas al canal Beagle, Plüschow se desplazó con
cúter y avión a USHUAIA, Argentina, donde esperó hasta que las condiciones
meteorológicas se presentaran favorables para intentar un vuelo exitoso al Cabo de
Hornos.
El cúter FEUERLAND fue
destacado previamente al área, mientras el CONDOR DE PLATA se alistaba para cumplir la
etapa más difícil de la expedición.
El día esperado se produjo a mediados de febrero de
1929, cuando Plüschow decidió despegar, acompañado de su mecánico Ernst
Dreblow. En su
libro "Cóndor de Plata sobre Tierra del Fuego", Plüschow relata en detalle sus
vivencias de este extraordinario vuelo, que se inició con sol radiante y que culminó con
lluvia y visibilidad reducida, niebla y tempestad declarada en el Cabo de Hornos, donde
los esperaba el FEUERLAND, fondeado en una pequeña caleta de isla Hornos.
Finalizado el sobrevuelo, Plüschow regresó a
USHUAIA y posteriormente a Punta Arenas. El cúter fue enajenado y Plüschow
viajó por
algunos meses a Alemania, regresando a Punta Arenas a fines de 1930, reiniciando sus
vuelos de conocimiento sobre la Patagonia chilena y argentina, falleciendo - junto a su
leal mecánico Dreblow - el 28 de enero de 1931 cuando, por averías en un ala de la
aeronave, que había sido provisoriamente reparada, el avión perdió altura, cayendo en
un brazo del lago Argentino.
La hazaña del Günther
Plüschow merece el
reconocimiento de la comunidad náutica y especialmente de los Cap-Horniers. Si vencer al
Cabo en un buque de superficie es y será siempre una aventura, sobrevolarlo - con los
precarios elementos de la época - nos obliga a admitir que el aviador naval alemán
Günther Plüschow merece un sitial de honor en la historia, por ser el primer ser humano
que sobrevoló uno de los accidentes geográficos más inaccesibles y temidos en el mundo
entero.
Valparaíso, Octubre 1999