Barca María
 

Autora: Sra. Annie Mehrckens de García.

Las hermanas Mehrckerns a bordo de la barca MaríaRECUERDOS DE UNA PALOMA DEL CABO CHILENA

La Sra. Annie Mehrckens y sus hermanas Edith y Henriette son hijas del Capitán Sr. Enrique MEHRCKENS, distinguido oficial de la Marina Mercante que cruzó 20 veces el Cabo de Hornos. Al rememorar aquellos años de su niñez y juventud, su hija Annie ha escrito estos recuerdos.Muchos se preguntarán qué hacíamos tres mujeres en los viajes a vela, junto con mi querida madre y padre. Fueron tiempos maravillosos para nosotras. Estudiamos en las monjas de la Inmaculada Concepción en Puerto Montt y en las vacaciones de verano viajamos siempre en la barca GUAYTECAS de Puerto Montt hasta Iquique, pasando por los puertos de Coquimbo, Huasco, Caldera, Chañaral, Taltal, Antofagasta, Tocopilla e Iquique. De regreso de Iquique, directo a Puerto Montt. En el último viaje, en el año 1941, iba como Piloto el Sr. Raúl von Bennewitz (Q.E.P.D.) de quien tenemos muy hermosos recuerdos.

Durante el día nos entreteníamos en pescar en la popa del buque. Leíamos la corredera y anotábamos el barómetro y el viento. En la sala de cartas nos enseñaban como se marcaba el rumbo del buque con paralelas y compás. En la Sala de Radio nos enseñaban las letras en morse. Nos gustaba tocar la campana cada hora y cada media hora. En las noches, después de comida, paseábamos con mi padre sobre cubierta y él nos contaba de sus viajes a vela por los distintos mares que navegó: Mares de la China, Australia, Europa, Chile, etc.

En esos tiempos no había radar, ni ecosonda. No teníamos iluminación eléctrica y las luces, incluyendo las de posición de buque, eran a parafina. Sobre la toldilla había una construcción en que estaba la Sala de Cartas y la Radioestación. De ahí también se bajaba a los camarotes del Capitán, Oficiales y Telegrafista.

En la Sala de Cartas también estaba el barómetro, el sextante, los cronómetros, prismáticos, paralelas y compás. Además el bitácora, donde se anotaban las novedades de la navegación. La corredera remolcada estaba al lado de estribor del velero. Las maniobras para izar el ancla y las velas se hacían con el cabrestante y los winches de cubierta.

En las cercanías de los puertos siempre nos esperaba un remolcador el que nos remolcaba hasta el lugar en que iba a quedar fondeado el buque.

No había refrigerador abordo por lo que era necesario llevar animales en pie, como ser gallinas, cerdos, etc. La carne se conservaba entre capas de sal gruesa, lo mismo los huevos.

En Puerto Montt se cargaban las bodegas con madera y de regreso se traía salitre, guano o minerales. Los viajes de regreso de Iquique a Puerto Montt demoraban alrededor de 30 días. Todo dependía del viento y había que alejarse entre 800 y 1000 millas de la costa y seguir hacía el sur. Luego, con los vientos alisios del SE, se regresaba a Puerto Montt. A la entrada del canal Chacao siempre nos esperaba el remolcador FOCA de la firma Oelckers y Cía.

Barca "María"La tripulación en esos años era un Capitán, dos Pilotos, un telegrafista, un contramaestre, un cocinero, dos camareros, y unos cuantos marineros, que no eran muchos. Se hacían turnos de guardia de 8 horas.

Una vez se alargó el viaje y quedaba poca agua dulce. En una bodega con lastre se hizo un fogón y en un caldero se puso agua de mar a hervir y el vapor del agua se recogía, de modo que ahí teníamos agua dulce para las comidas. Si se rompía una vela u otra cosa, esta se reparaba abordo.

En esos tiempos, el Capitán debía hacer un curso de primeros auxilios para cualquier emergencia, ya que no había médico abordo. Agua caliente no había en los baños, sólo agua del mar para la gran tina de baño.

En la popa del buque estaban los camarotes del Capitán y Oficiales. También el comedor y su mesa con guardabalance. El comedor siempre estaba bien iluminado por la luz que entraba por la lumbrera y las claraboyas. Realmente esa parte del buque era muy elegante. En el sector de popa también estaba la despensa, donde se guardaban los alimentos, conservas, etc.

Barca Alemana "Isebek", futura Barca MaríaCuando había mal tiempo había que subir abordo por la escala de gato, ya que la escala real no se podía arriar por la marejada.

En ese tiempo los veleros no atracaban a los muelles y se cargaba y descargaba en faluchos. Navegando, cuando llegaban las gaviotas, sabíamos que nos acercábamos a tierra.

La radioestación del buque tenía poco alcance y muchos días no teníamos comunicación con tierra.

En los puertos, el buque quedaba fondeado con sus anclas, afirmando la popa a una boya con una rejera.

El primer viaje que hicimos fue en la barca MARIA, ex-ISEBECK, en el año 1924, navegando de Chile a Europa, pasando el Cabo de Hornos de ida y de regreso. El último viaje fue en la barca GUAYTECAS en el año 1941.

Histórica Fotografía del Naufragio del "María" En el viaje a bordo de la MARIA yo aprendí a hablar y a caminar. Mi querida madre era muy valiente para acompañar siempre a mi padre en esos viajes tan peligrosos.

La estrella polar en el norte y la cruz del sur eran nuestros guías. El timón estaba en la popa, sin protección o resguardo. Cuando había mal tiempo siempre había dos timoneles.

Por haber cruzado el Cabo de Hornos, la Cofradía chilena nos ha reconocido como Palomas del Cabo. El lema de los Cap-Hornier es: "SIEMPRE LISTOS PARA AYUDAR".

Siempre agradeceremos a Dios, los padres maravillosos que nos dio.

Valparaíso, Agosto del 2001