Vicealmirante Juan Carlos
TOLEDO de la Maza
Cofrade
Activo Sección Chile
CAPITAN RAUL BENNEWITZ,
LA
PARTIDA DE UN ALBATROS
Tal vez nadie sepa entre las
actuales generaciones lo que es un albatros. Esta ave colosal de majestuosa
envergadura domina los espacios oceánicos de la ruta de los "Cuarenta
Bramadores" como conocen los marinos esas latitudes de fuertes vientos que
circundan el Hemisferio Sur.
Ese era el camino obligado de los
clippers que, cargados de mercaderías, especias, salitre o cobre, cruzaban
desde Europa el difícil paso del Cabo de Hornos.
Cada hombre que participó de esa
aventura tiene en sus retinas, gastadas por el tiempo, las imágenes de
tempestades y cielos cambiantes en un fondo de ruidos de aguas, mientras las
airosas proas cortaban con su filo la masa oceánica.
Y arriba, por encima de los
masteleros en un plano de velas henchidas, en potente vuelo, las alas del
albatros, asimiladas por obra de la cruda realidad de la experiencia, a las
almas de los marinos muertos, en errante vigilancia de amor de su existencia :
el mar.
En esta época en que la profesión
del marino – aquél que conoce de las cosas del mar - es asunto de unos pocos,
resulta triste perder a estos exponentes de la pericia de gobernar naves a vela,
sin otra ayuda que la del sextante y la intuición.
Y van muriendo. No es más que un
puñado de ellos el que aún resiste al inexorable fin a que estamos destinados.
Reunidos por ese común amor al mar, al que dedican su vida, los que aún quedan
componen esa respetada Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos o
Caphorniers, que se fundara en Saint Maló hace más de medio siglo.
En ella todo es simbólico. El
presidente es el Grand Mât o Palo Mayor y los Cofrades se agrupan en
denominaciones con nombres de aves marinas.
Los principales, los que fueron
Capitanes al mando de veleros mercantes, son los "albatros" y, en
efecto, no alcanzan a los dedos de una mano.
Uno de ellos, hasta hace poco el más
importante a nivel mundial, perteneció a nuestra Sección Chilena, formada en
Valparaíso hace siete años. Era el Capitán Raúl Bennewitz Decher.
Para quienes lo conocimos, fue
siempre la imagen del hombre taciturno y prudente que caracterizaba a este
oficio. A sus ochenta y un años, hasta hacía poco cumplía sus tareas como
capitán de naves de pesca, moderno sustituto de los veleros que otrora comandó.
A los veinticinco años era piloto
de la barca "Guaitecas" de 1.179 toneladas de registro, a las que
siguieron la barca "Calbuco" - de la que fuera su Capitán en 1942 - y
el schooner "Cóndor" en 1945.
Era el Capitán Bennewitz un
verdadero hombre de mar. Su increíble aventura a bordo de esta última nave, en
la que viajaba con su mujer y sus hijos - viaje que culminó con un espantoso
incendio del que escaparon milagrosamente con vida - sirvió de tema para el
libro "Pasión y Muerte del Velero Cóndor" del escritor magallánico
Carlos Vega Letelier y otros relatos publicados en el país y en el extranjero.
Maestro de marinos, ha partido al Más
Allá, ataviado con su uniforme de Caphornier, organización de cuyo directorio
formó parte desde el momento mismo de su fundación. Su corazón dejó de latir
y partió en sereno vuelo a reunirse con su esposa Avis, (cuyo nombre latino,
por curiosa coincidencia, se traduce como Ave), quien dejó su hogar en Durban
para unir su suerte a la de ese marino inquieto y taciturno.
El Albatros y el Ave planearán
juntos para siempre, venciendo al olvido y a la muerte. Así por lo menos lo
sentimos los Capitanes del Cabo de Hornos que lo conocimos y nos beneficiamos
con su experiencia y su amistad.
El mejor homenaje a su memoria es
el trabajo por robustecer la conciencia de este país marítimo en el cual
nacimos, y el impulsar a la juventudes a la vida del mar y los deportes náuticos,
para ser dignos del privilegio de poseer el Cabo de Hornos, lugar geográfico
cuyo cruce sigue siendo, como antaño lo fuera, un desafío al hombre libre que
requiere nuestra época de incierta trascendencia y que los primeros creadores
de la Cofradía denominaran "el Espíritu de Saint Malo".
Valparaíso, 21 de Febrero de 1994.