La Edad de Oro de la Navegación a vela
 

Por Harry J. TOMLINSON De "The Grace Log"
Traducción al español: L. Schultz V.

S/ V Archbald RusselEra atrozmente frío aquel 7 de diciembre de 1850, en que la proa del clipper STAG HOUND se abrió camino por primera vez en el agua salada. Sin preocuparse del frío y el peligro del hielo en los pies y manos, mas de diez mil bostonianos se reunieron al pie de Border Street, al Este de Boston, para aplaudir o mofarse, mientras el nuevo velero de Donald Mc Kay comenzaba la primera de muchas aflicciones.

Al alejarse de la costa, el gran buque se estremeció y después, con la popa hacia delante, se abalanzo mar adentro. El jefe del astillero, desde su puesto de proa, rompió una botella de ron Medford contra la borda y canto: "¡STAG HOUND, tu nombre es STAG HOUND!"

De la ciudad venia el sonido de las campanas de la iglesia echadas a vuelo, sus suaves tañidos se destacaban entre sus suaves tañidos se destacaban entre los gritos excitados que quebraban el aire frío mientras el gracioso buque navegaba sobre las aguas de la bahía de Boston y se detenía con dignidad aceptando los aplausos de sus admiradores.

Pero no pudo faltar el escepticismo que invariablemente se une a los productos de los genios imaginativos. Los viejos marinos, cuyos rostros arrugados y curtidos y cuyos nudosos dedos hablaban de largos años bajo las velas, movieron dubitativamente sus cabezas y no creyeron que esta gran creación de Donald Mc Kay tuvieran un buen final.

Henry HideLa belleza de estos veleros era innegable. El negro casco, los altos mástiles, su ballestilla de fuertes berlingas que soportaban más de ochocientas yardas de blanco velamen, la cortante y arqueada proa y la elíptica popa, le daban una belleza estética que nunca se había visto antes en las costas de Nueva Inglaterra.

La botadura al agua del STAG HOUND fue el preludio de una era, una era en la cual nacía el velamen pesado y el casco angosto y los veleros ostentaban orgullosamente las franjas y las estrellas de sus altivos señores. Esto era familiar en los puertos desde Foochow hasta Newcastle.

La edad de oro de la navegación estadounidense había despuntado y no iba a desaparecer hasta que los recuerda de navegación de muchos siglos yacieran destrozados por la embestida de los clippers yanquis, en cuya construcción todas las otras creaciones se verían obligadas a inclinarse ante la inflexible e insaciable de manda de velocidad.

Los mástiles delgados y las cortantes proas se abrieron paso por turbulentos mares que en otros tiempos ni soñaban con la rapidez. La vasta extensión de las velas destinadas a coger y aprovechar cada soplo de brisa, permitían el trabajo del clipper.

James BainesLos Estados Unidos habían nacido encarando al mar; las colonias inglesas se habían constituido en los centros de comercio, intercambiando los frutos de sus bosques y fértiles regiones por productos de la tierra madre. Los comerciantes de madera navegaban cerca de las costas del Atlántico y con ello permitían el desarrollo de la construcción de buques.

Los hijos de la nueva nación eran versados en la ciencia del mar. Los maestros yanquis estaban frente a su profesión y los fuertes hombres de mar no vacilaban cuando habían que tomar rizos a las velas o trepar por los obenques llenos de sal de un velero azotado por el viento. Los diseñadores de buques, como John Griffiths y Donald Mc Kay, eran expertos en las cualidades de navegación de las diversas naves. El descubrimiento de oro de California, el 24 de enero de 1848, encontró una nación bien preparada y acostumbrada a la excitación de la incesante construcción de buques.

El clipper no nació en un momento durante siglos fue emergiendo del progreso gradual del arte de la construcción de buques y necesitaba solo el estimulo del oro de California para llegar a su graciosa forma final.

"Baltimore Clippers" medianos y "China Clippers" probaron las aguas de los siete mares antes de que el STAG HOUND fuera lanzado al agua.

CONSTELLATION

El ANN MCKIM, bautizado en Baltimore en el año 1832, era el buque mercante más grande de la época, llevaba más velas que cualesquiera de sus contemporáneos e hizo muchos récords antes de su dimisión. Sus lustrosas barandas de caoba española, sus guarniciones y forro de cobre y sus capilladuras, eran pronósticos de lo venidero. Pero tenían un defecto, su popa aspiraba más agua que su proa. Sin embargo, de su diseño, emergió el modelo final.

El ARCO IRIS, era mediano, fue producto de John Willis Griffiths y fabricado por los astilleros Smith y Dimon en 1845. Su proa cóncava, la mayor dimensión de las cuadernas de popa y la enorme extensión de sus velas, hicieron que se le considerara como buque guía, a pesar de que se le había destinado para las demandas especiales del comercio de China. Después de cuatro viajes a Cantón y otros puertos chinos, navegó a Valparaíso y nunca más se supo de el. 

Durante 1894, no menos de setecientos setenta y cinco veleros llegaron a los puertos orientales por la Puerta de Oro, con sus bodegas llenas de alimentos y herramientas.

Los propietarios de buques, que cobraban 300 dólares por el pasaje, y los habitantes de San Francisco que pagaban $60 por la carne de vaca y puerco, $4 por el té y el café y más de $50 por un par de botas, ayudaron para fabricar mas buques. En los primeros seis meses de 1850, salieron mil trescientos sesenta veleros y de ese numero, doscientos cuarenta y siete estaban equipados. En diciembre de 1850, el STAG HOUND fue lanzado al agua en Boston y comenzó la era de los clippers.

El FLYING CLOUD, GAZELLE, WITCH OF THE WAVE, N.B. PALMER, FASCINATION, WESTWARD HO, GAME COCK, SEA SERPENT, ARCHER, COMET, CHALLENGE, FLYING FISH, SWORDFISH, HORNET, SOVEREING OF THE SEAS y GREAT REPUBLIC fueron los mejores valores, en cuyos cascos estaban grabados algunos de los mas excitantes momentos de la historia marítima. El más grande de todos era el FLYING CLOUD.

Producto del genio constructor de Donald Mc Kay y su Boston Yard, el FLYING CLOUD probó por primera vez el agua salada a principios de 1851. El 3 de junio, con su mástil casi escondido por la enorme extensión de su vela mayor, juanetes, reales, sobres, velas de estay y velas ligeras, salió formalmente del puerto de Nueva York. Ochenta y nueve días y veintiuna horas después, todavía con todas sus velas desplegadas, entro a San Francisco, de California por la Puerta de Oro, habiendo quebrado el viejo récord en una semana. Un registro del 31 de julio dice: "Distancia recorrida hoy, por observación, 374 millas, un promedio de 15.712 nudos por hora. Durante las ráfagas, 18 nudos de línea no fueron suficientes para medir su velocidad. Hasta ese día, ningún otro velero había corrido tan velozmente. Indudablemente que el Capitán Josiah Perkins CREESY, cuya única respuesta a una ráfaga era "dar más vela", fue el héroe de California y cuando su fama se extendió hasta las costas orientales, los hombres desde Maine a Virginia brindaron a su salud en cada una de las tabernas.

Flying CloudEl FLYING CLOUD fue llamado "Reina de los Clippers" y reforzado en 1854, cuando repitió su hazaña y fue desde Maiden Lane a la Puerta de Oro en ochenta y nueve días y ocho horas. Este símbolo de supremacía de los constructores yanquis fue vendido a Inglaterra y terminó sus días en Canadá donde lo quemaron. Pero la gloria que ganó con todas sus velas desplegadas y casi, literalmente, volando ante un viento capaz de atemorizar a cualquiera, vive en los brillantes anales de los Clippers de California.

Veinte mil yardas de velamen tenia el SOVEREING OF THE SEAS cuando salió a su primera travesía en agosto de 1852. Las 300 toneladas de carga que llevaba en sus bodegas era mayor que la que, hasta entonces, habían soportado los veleros de Estados Unidos. Este velero era tan grande, que su constructor, Mc Kay no pudo encontrar compradores y tuvo que manejarlo él con su hermano, el Capitán Lauchlan Mc Kay. Financieramente, este fue un riesgo exitoso porque el SOVEREING OF THE SEAS pudo establecer el récord entre Sandy Hook y Golden Gate (San Francisco), que era todo lo que su constructor esperaba. En su viaje de regreso, con un fuerte viento a favor, cubrió cuatrocientos veintiuna millas náuticas en un día, pasando por mucho a su predecesora la FLYING CLOUD.

El WESTWARD HO, BALD EAGLE, EMPRESS OF THE SEAS, GREAT REPUBLIC y ROMANCE OF THE SEAS fueron también creaciones de los astilleros Mc Kay. Ellos compitieron con el YOUNG AMERICA, FLYING DRAGON, CHAMPION y otras bonitas creaciones de los Webbs, los Bells y los Westerbelts, maestros constructores de la flota de Clippers del Cabo de Hornos.

Valparaíso, Enero de 2003