III. ANTEPROYECTO Y PROYECTO DEFINITIVO.
Considerando que la primera etapa debía realizarse a la brevedad posible, solicité la cooperación de un grupo de Cofrades para discutir alternativas. Ingresaron al Comité los siguientes “Cap Horniers” , todos Prácticos Autorizados de Canales: Sr. Rudy Alcalde B., Eduardo Barison R., Adolfo Carrasco L., Raúl Manríquez L., Luis Mesías G., Humberto Ramírez O. y Fernando Vergara F.
Con la benevolencia del profesor y arquitecto de la Universidad Católica de Valparaíso, Sr. Fabio Cruz P., del abogado y periodista de El Mercurio de Valparaíso Sr. Gastón Gauché T. y con la asesoría de numerosas otras personas de buena voluntad consultadas, se elaboró un anteproyecto que fue sometido a consideración del Comité. Básicamente consistía en una base de hormigón cubierta con baldosas en cuyo centro se alzaría un zócalo de hormigón, el cual iría coronado por una roca vertical de mármol con una leyenda alusiva y la insignia de los “Cap Horniers” en su parte superior.
El anteproyecto – junto a diez proposiciones de leyendas para inscribir en el mármol bajo el emblema del albatros de la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos – fue sometido a la consideración del Presidente Nacional con fecha 9 de Agosto de 1989. 20 días mas tarde el Vicealmirante Sr. J. Sepúlveda O. aprobó el anteproyecto y sugirió grabar una de las leyendas propuestas. Informó, además, que la Association Amicale de Saint Malo deseaba estar representada en el monumento a construir, para lo cual dicha entidad había remitido un pabellón de la organización, una insignia con el albatros de bronce y una leyenda en francés. El medallón y la leyenda deberían quedar en la roca de mármol que se pretendía levantar en la isla Hornos.
Lograda la aprobación del anteproyecto nos dedicamos por entero a su pronta materialización.
IV. OBTENCION DE LOS ELEMENTOS ESENCIALES.
La roca de mármol adecuada fue difícil de encontrar, pues se requería una pieza de no menos de 1,40 m de largo. Después de prolongada búsqueda en Punta Arenas y Valparaíso se ubicó una roca ideal de 1,85 m. de largo por 0,48 m. de ancho y 0,38 m. de espesor en la Escuela Naval Arturo Prat, cuyo Director, Capitán de Navío Sr. Arturo Oxley Dueñas, la cedió gentilmente para destinarla al monumento en el Cabo de Hornos.
Con la ayuda del Director de la Escuela de Ingeniería Naval, Capitán de Navío Sr. Marcos Concha Valencia, un profesional de ese instituto dibujó la insignia del albatros de la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos de Chile, dentro de un círculo de 20 cm., con una corona naval en su parte superior y con la banda inferior que indica 1937 – 1987, inscripción que se grabaría posteriormente en el mármol.
Respecto a la leyenda en castellano, se recibieron múltiples sugerencias, aprobando finalmente la propuesta por el Práctico Autorizado de Canales Sr. Raúl Manríquez Lagos.
El grabado de la roca estuvo a cargo del Sr. Guillermo Villena de la Marmolería CARRARA de Valparaíso.
Las baldosas para cubrir la plataforma base del monumento se ordenaron a la fábrica Budnik Hermanos en Santiago, seleccionándose un set de color café de 0,40 x 0,40 m. cada una con un espesor de alrededor de una pulgada.
El recubrimiento del zócalo se mandó a hacer a la Sra. Orieta León, dueña de una cantera en el camino troncal a Quilpué, eligiéndose una piedra laja color “rosa-alegre”, pulida y cortada exactamente de acuerdo a los planos del proyecto.
Trabajando “a todo vapor” en diferentes frentes, el material estuvo listo en Valparaíso el 10 de Octubre, embarcándose en el ATF YELCHO que zarpaba ese día con destino a Punta Arenas, donde llegó el 15 del mismo mes, transbordándose posteriormente al ATF GALVARINO, donde se embarcaron, además, cuatro contenedores de 20 pies conteniendo 21 toneladas de áridos para hormigón (700 bolsas de 30 kg. cada una) y cuatro toneladas de fierro, madera y postes de ciprés, a lo que debe agregarse una tonelada en balones de gas licuado, víveres, ropa de abrigo y de agua, herramientas, etc.
Los balaustros (candeleros) y el asta de bandera tipo pico de mesana de 6 mts. de alto fueron construidos por ASMAR (M).
V. CONSTRUCCION DEL MONUMENTO.
Fue asignada por la C.J. IIIª Z.N. al Jefe del D.O.C.A. (M), Capitán de Fragata Sr. Jorge Salinas Reydet, quien comisionó al Constructor Civil de la Armada Sr. Galmier Morales Delgado, para ejecutar el trabajo en el terreno.
Para cumplir la tarea el Sr. Morales dispuso de nueve hombres de la Armada, quienes se encargaron de desembarcar los áridos desde el ATF GALVARINO, fondeado en caleta León – sector NE de la isla Hornos – hasta las proximidades del P.V.S., ubicado a unos 300 mts. de la playa y a 50 mts. sobre el nivel del mar.
El transporte del resto de los elementos se realizó con los helicópteros navales, operando desde la cubierta del GALVARINO hasta el lugar seleccionado para levantar el monumento, el que había sido elegido por el Comandante del Distrito Naval Beagle, Capitán de Navío Sr. Christian de Bonnafos Gándara.
La operación de helicópteros desde el ATF fue posible mediante el empleo de los cuatro contenedores dispuestos convenientemente en el pozo del buque, sirviendo como cubierta de vuelo “de fortuna” ya que era indispensable contar con el apoyo aéreo para el transporte de la roca de mármol de 450 Kg. desde el buque al sitio elegido para erigir el monumento.
Esta maniobra fue, por decir lo menos, una operación de extrema precisión, no carente de riesgos, que cumplió hábilmente el Teniente 1º Sr. Ricardo Kitzing Secul, ya que su peso estaba en el límite de la capacidad de levante del helicóptero. Montada sobre un pallet especial, la aeronave levantó la roca y la llevó a tierra, pero debido al peso y a los balances de la carga por efecto del fuerte viento reinante, esta tocó tierra, “varándose” en la turba a unos 60 mts. del lugar elegido. Desde allí la roca fue “remolcada” posteriormente hasta el sitio deseado con ayuda de polines, aparejos y tecles, en una faena que merece un reconocimiento especial por el ingenio demostrado y el esfuerzo desplegado para mover un elemento tan pesado y delicado a través de un terreno con fuerte gradiente y empapado de agua.
Considerando que la profundidad de la turba superaba los 3 ½ mts., el constructor decidió colocar una gruesa lámina aislante de polietileno sobre el terreno para impermeabilizar la base del radier y sobre dicha lámina construyó dos estructuras o plataformas de postes de ciprés colocadas perpendicularmente entre sí. Hormigoneando el conjunto se logró construir una loza de 4 x 4 mts. y 0,45 mts. de alto resistente a los esfuerzos de flexión y compresión. Durante esta etapa se presentaron en su posición definitiva los soportes metálicos de la balaustrada y el mástil de fierro del pico de mesana de 6 mts. de alto.
Finalizado el radier, se inició la construcción del montaje de los moldes de madera que formarían la base de hormigón del zócalo soporte de la roca de mármol.
La etapa más difícil de la construcción fue el montaje de la roca sobre el pedestal. Previendo las dificultades que se presentarían para colocar la roca verticalmente sobre el zócalo, el constructor llevó un caballete de fierro de 3 mts. de alto el que fue armado sobre el radier. Para asegurar la estabilidad de la roca, el constructor modificó el diseño original del zócalo confeccionando en su parte superior una zapata o calzo para introducir 35 cm. de la base de la roca en la parte superior del zócalo lo que permitiría asegurar su firmeza a pesar de las inclemencias del tiempo.
Hecho lo anterior se procedió al recubrimiento del zócalo con la piedra laja, finalizando el embaldosado de la plataforma base del conjunto y la escala de acceso al monumento el que quedó terminado en el plazo de 14 días. Su altura total es de 2,55 mts. sobre el nivel del terreno. La altura de la plataforma es de 0,45 mts., el zócalo o pedestal mide 0,60 mts. y la roca aflora sobre este 1,50 mts. El peso total de la construcción se estima en 25 toneladas. El radier esta rodeado por 11 balaustros pintados de color verde patinado, unidos por una cadena de fierro con eslabones de 2 pulgadas del mismo color. La roca de mármol blanco – procedente de la isla Diego de Almagro – lleva dos tallados con letras negras. En el lado que mira hacia el sur – que es el principal y de acceso – y bajo la insignia de los “Cap Horniers” de Chile se lee:
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A LOS QUE LO CRUZARON
Y A LOS QUE PERDIERON
LA VIDA EN SU DEMANDA.
CABO DE HORNOS, NOV. 1989.
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En el lado norte, - y bajo la insignia del albatros de bronce de los “Cap Horniers” de Saint Malo – se lee:
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AU NOM DE
L’ AMICALE INTERNATIONALE
DES CAPITAINES AU LONG COURS
“CAP HORNIERS”
EN SOUVENIR DE TOUS
NOS PASSAGES DE CE CAP.
CAP HORN, NOVEMBRE 1989.
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Los otros lados del monumento muestran la roca al natural, es decir sin pulir. Durante la ejecución del trabajo las condiciones meteorológicas fueron las normales en el lugar. Hubo dos días de buen tiempo y doce de mal tiempo con vientos fuerza 7 o superior, con lluvia, agua-nieve y granizo, todo lo cual originaba problemas de enfriamiento al personal encargado y dificultaba enormemente la preparación de las mezclas, fraguado del cemento y faenas en general, por lo que el responsable de la obra estableció un régimen de trabajo que se iniciaba a las 4 de la mañana y se suspendía a las 10 para proseguir nuevamente de 18 a 21 horas, cuando las condiciones de viento eran menos severas.
VI. INAUGURACION DE LA OBRA.
La ceremonia de inauguración del monumento “Al Marino Desconocido” se planificó para el 22 de Noviembre de 1989, durante la visita que el Sr. Comandante en Jefe de la Armada realizaría a la Tercera Zona Naval en ese período del año.
Las condiciones meteorológicas, - que habían sido muy desfavorables hasta el día anterior - mejoraron providencialmente el día considerado, lo que permitió la realización de la ceremonia que, pese a su sencillez, fue muy solemne.
Presidió el acto el Sr. Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Don José Toribio Merino Castro, acompañado por el Subjefe del Estado Mayor General de la Armada, Contralmirante Sr. Jorge Arancibia Reyes, por el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contralmirante Sr. Eduardo Oelckers Sepúlveda, por el Comandante del Distrito Naval Beagle, Capitán de Navío Sr. Christian de Bonnafos Gándara y por el Comandante de la LST RANCAGUA, Capitán de Corbeta Sr. Daniel Arellano Walbaum. También estaban presentes el Capellán de Puerto Williams, una delegación de oficiales y tripulantes de la LST RANCAGUA, la dotación del P.V.S. CABO DE HORNOS, el constructor civil Sr. Galmier Morales D., el camarógrafo-editor de TVN Red Austral Sr. Juan Sánchez P., dos reporteros de radio CABO DE HORNOS de Puerto Williams y quien escribe estas líneas, en su condición de Presidente del Comité Organizador y representante del Presidente de la Cofradía de los “Cap Horniers” de Chile.
La ceremonia se inició a las 11:00 hrs con la llegada de dos helicópteros navales procedentes de Puerto Williams transportando al Sr. Almirante y comitiva. El desarrollo del acto incluyó: