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Vicente Medina Hurtado. “PREUSSEN”, EL VELERO MÁS GRANDE DEL MUNDO. Hace ya varios meses, observando una de estas colecciones de fotografías, apareció una interesante panorámica de la bahía de Valparaíso, en la que podían apreciarse varios barcos de diferentes tipos, un enorme velero al centro, el techo de los Almacenes Fiscales y, al fondo, los cerros del este de la bahía en los que podía observarse el poco poblamiento. La foto por lo tanto podría corresponder a los años de 1895 a 1914, en vísperas del comienzo de la construcción del espigón y molo de abrigo. Fuera de eso, no habían detalles de mayor significación. Al consultar el nombre de alguno de los veleros o vapores que apareciera en la imagen, nadie en aquel negocio supo decir nada y la foto en cuestión quedó guardada y expuesta a la venta a un precio nada módico. Bastante tiempo después, comenzando la búsqueda de antecedentes acerca del progreso de los puertos salitreros y de la portentosa contienda sostenida por armadores alemanes y franceses para el comercio en Europa del nitrato chileno, se perfiló en el horizonte de este autor, nuevamente, el famoso velero de cinco mástiles. Este requiere por lo tanto una explicación. Desde 1879, por circunstancias ya bastantes descritas, el gobierno de Chile asumió un control de la vasta y rica zona salitrera al Norte del Paralelo 24. La producción, bajo el orden y prosperidad que trajo la nueva administración se multiplicó varias veces. El salitre era el modo más sencillo y económico para fertilizar los campos de cultivo en Europa y era, además, factor importante en la producción de pólvora y otros explosivos. Ambas razones se conjugaron en la gran demanda que el nitrato chileno tuvo en Europa.
En esa época el velero hacía un desesperado esfuerzo por mantener la lucha y su funcionalidad contra el triunfante vapor. Los diseños de los veleros de la llamada carrera del salitre nombrados “Clippers” (tijera del mar) eran diseñados y construidos con miras hacia una optimización absoluta en su desempeño y navegando a veces cargado más allá de lo normal – la línea de Lloyd – muchos de estos “Clippers” alcanzaron singladuras memorables en la historia de la navegación.
La competencia por carga y velocidad de las naves de ambas compañías fue paulatinamente en ascenso. La compañía Bordes lanzó a principios de la década de 1890 al cinco palos FRANCE de 6.500 toneladas, al cual en 1895 opuso Laeisz el POTOSI de 6.100 toneladas y absolutamente construido en acero. El más alto de sus mástiles medía 60 metros. No contento con esto, casi siete años después la Laeisz sacaba otro barco más grande aún… ciertamente el velero más grande del mundo, y cuyo nombre fue sugerido a la Laeisz por el propio Emperador Guillermo de Alemania. Así en 1902, en Geestemünde era botado el PREUSSEN (PRUSIA). Esta nave tenía un desplazamiento de 11.150 toneladas y sus bodegas podían contener 8.000 toneladas de salitre (62.000 sacos). Esta cantidad de nitrato era suficiente para poder fertilizar 40.000 hectáreas de terreno o para proveer de pólvora a todo un cuerpo de ejército germano. El PREUSSEN era todo construido de acero y ha sido la única fragata de cinco mástiles que ha tenido aparejos de cruz en todos ellos. Medía 133,5 metros de eslora y 16,4 de manga. Cargaba 48 velas con una superficie de 59.000 pies cuadrados. Su palo mayor se elevaba 68 metros y utilizaba 13.000 metros de cable metálico. Cabrestantes, cabrias y bombas se maniobraban con huinches a motor y fue quizás el primer buque de su clase dotado de telegrafía sin hilos. En su primer viaje, al mando del Capitán B.R. Petersen y con una tripulación de 48 hombres, hizo en 65 días el trayecto de Geestemünde a Iquique. En su segundo viaje a Chile, de Hamburgo a Iquique demoró 57 días, un récord jamás igualado. Este viaje llamó la atención de todos los especialistas de este mundo. En 1910 el PREUSSEN había realizado 13 viajes redondos a Chile, mas uno solo de ellos no fue directo ( es decir a Iquique), pues en 1907 se dejó ver por única vez en Valparaíso. En esa oportunidad fue tomada la fotografía que dio origen a este artículo y que incluimos aquí.
Valparaíso, Agosto de 2003. |