Discurso pronunciado por el Presidente de la Cofradía
Contraalmirante Sr. Roberto Benavente M.,
al hacer entrega del “Albatros del Cabo de Hornos” a la ciudad de Valparaíso.

2La Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos de Chile, entidad afiliada a asociaciones similares de carácter internacional, es una hermandad que, fundada en 1987, tiene como objetivos principales difundir a nivel nacional e internacional la historia marítima de nuestro país, con énfasis en aquellas materias que se relacionan con la navegación por el Cabo de Hornos, promoviendo, además – a nivel internacional – la soberanía de Chile sobre la región del Cabo de Hornos y archipiélagos australes adyacentes, así como estimular el interés de nuestros conciudadanos por el conocimiento de las tradiciones marítimas del país, especialmente en lo que se refiere a la navegación a vela.

La Cofradía realiza sus actividades en lo que denomina EL ESPIRITU DEL CABO DE HORNOS, que es el mismo que animó a los antiguos capitanes de veleros que – arriesgando muchas veces sus vidas y las de sus tripulaciones – llegaron a las costas de nuestro país por la ruta del Cabo de Hornos en busca del salitre chileno. Dicho espíritu – que hemos heredado – implica rectitud, respeto mutuo, solidaridad, camaradería, compañerismo y buena disposición para lograr entre sus miembros acuerdos que favorezcan la obtención de los objetivos de la corporación.

Como signo visible de dicho espíritu, las Cofradías de todo el mundo se identifican con el símbolo del albatros, ave marina de gran tamaño, típica de los mares australes, que preside el escudo, bandera e insignias de dichas entidades.

Desde su fundación, la Cofradía chilena ha realizado numerosas obras destinadas principalmente a testimoniar su admiración y respeto hacia aquellos marinos de todas las naciones que rindieron sus vidas en el intento de vencer el temido Cabo de Hornos. En memoria de esos 10.000 marinos muertos en el mar austral chileno, en 1989 nuestra institución – contando siempre con el apoyo irremplazable de la Armada – construyó e inauguró en la isla Hornos el monumento “Al Marino Desconocido” y un año más tarde – en la misma isla – el “Faro Monumental Cabo de Hornos”. En 1992 construyó el “Monumento del Albatros” y un año después editó y publicó el libro “Cabo de Hornos”, en castellano e inglés. En 1995 y en 2001 organizó los Congresos Mundiales de los Cap-Horniers, con numerosa asistencia de representantes de las Cofradías de todo el mundo, quienes – gracias a la Armada de Chile – tuvieron la oportunidad de reconocer el famoso Cabo de Hornos a bordo del transporte naval AQUILES.

Quiero aprovechar esta oportunidad para recordar que durante los preparativos del Congreso Mundial de los Cap-Horniers que se celebró en Valparaíso en 1995 con asistencia de 180 representantes de todo el mundo, la Cofradía chilena propuso al Alcalde de la época dar el nombre de los famosos armadores de veleros Laeitz y Bordes a dos miradores que se estaban construyendo en aquella época en esta ciudad, como una demostración de reconocimiento de los lazos que siempre han existido entre Valparaíso con Alemania y Francia y como testimonio de aprecio a aquellos marinos extranjeros que decidieron establecerse en nuestro país y fundar sus familias con damas de la sociedad chilena de la época. Por razones que no es del caso recordar ahora, lamentablemente la gestión no prosperó, pero no perdemos la esperanza de insistir en ella en el futuro, ya que nos parecen válidas y de justicia las circunstancias que brevemente hemos señalado.

Debido a la avanzada edad de sus asociados europeos, la Cofradía Internacional – que llegó a estar integrada por 15 países – dio término a sus actividades oficiales el 15 de Mayo del año 2003 en Saint Malo, Francia. Pese a lo anterior, nueve países han decidido continuar sus actividades independientemente y desde esa fecha la Cofradía chilena se ha desempeñado, de hecho, como ente coordinador de las Cofradías sobrevivientes, manteniendo el contacto e informaciones de las actividades que estas organizaciones están realizando.

Durante el Congreso Final, en solemne ceremonia y en presencia de todas las delegaciones presentes y numeroso público, la Cofradía chilena hizo entrega a la ciudad de Saint Malo – en la persona de su Alcalde – de una escultura de madera de 4,5 metros de altura, obra de arte diseñada, construida y donada por nuestro Cofrade Sr. Lucien Burquier, la que representa un albatros en vuelo, obra magnífica y de gran belleza, que fue instalada en los jardines de acceso al museo de La Tour Solidor, donde se custodian las valiosas tradiciones de los antiguos Cap-Horniers.

Teniendo presente la nominación de Valparaíso como ciudad patrimonio de la humanidad y considerando la conveniencia de dar a conocer a la ciudadanía porteña los vínculos existentes entre Europa y Valparaíso, puerto de recalada obligada de los marinos de todo el mundo que llegaban a estas costas en demanda de un reparador descanso después de las penurias experimentadas en las largas navegaciones alrededor del Cabo de Hornos, el Cofrade Sr. Lucien Burquier decidió construir y donar una escultura monumental que vinculara a los Cap-Horniers con la ciudad de Valparaíso, gestión que la Cofradía chilena agradeció y aceptó, iniciando las gestiones necesarias ante el Consejo Regional de Monumentos Nacionales, la Ilustre Municipalidad de Valparaíso y la Intendencia de la Quinta Región.

El ofrecimiento pudo materializarse, principalmente, gracias a la decisiva participación de la Empresa Portuaria Valparaíso, entidad que ofreció un sitio adecuado para el emplazamiento del albatros, aceleró la gestión ante las autoridades involucradas, construyó las bases de concreto para montar la escultura y contribuyó en forma decisiva a la realización de esta ceremonia en que la Cofradía hace entrega a la ciudad de una obra monumental de gran belleza y simbolismo. Vayan nuestros agradecimientos a las autoridades de Empresa Portuaria Valparaíso y muy especialmente a su Presidente, don Gabriel Aldoney Vargas y a su Gerente General don Harald Jaeger Karl.

Señor Alcalde de la Ilustre Municipalidad de Valparaíso :
En mi calidad de Presidente de la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos de Chile, tengo el alto honor de entregar a la ciudad esta hermosa escultura, diseñada y fabricada por nuestro Cofrade Lucien Burquier. Estamos seguros que esta obra será custodiada con afecto y eficacia y confiamos en que su belleza atraerá a los porteños residentes y a aquellos extranjeros que llegan o salen de Chile desde las instalaciones construidas para tal propósito por la Empresa Portuaria Valparaíso.

Deseo expresar el reconocimiento de la Cofradía de los Capitanes del Cabo de Hornos de Chile a todos y cada uno de Uds., que nos han acompañado en esta ceremonia de inauguración. Su presencia ha contribuido decididamente a dar realce y esplendor a la entrega del “Albatros del Cabo de Hornos” a la mítica y emblemática ciudad de Valparaíso.

Al finalizar mis palabras, quiero recordar el inspirado poema de la Sra. Sara Vial de los Heros, dedicado al albatros del Cabo de Hornos, poema grabado en mármol al pie del monumento en la isla Hornos, el que ha sido traducido a diez idiomas. Dice así :

Soy el albatros que te espera en el final del mundo,
Soy el alma olvidada de los marinos muertos,
Que cruzaron el Cabo de Hornos,
Desde todos los mares de la tierra.
Pero ellos no murieron en las furiosas olas,
Hoy vuelan en mis alas,
Hacia la eternidad,
En la última grieta de los vientos antárticos” .

HE DICHO.

Valparaíso, 11 de Marzo del 2005